La gestión del desempeño es clave porque hace visible la realidad. Cuando los resultados avanzan, vemos qué funciona. Cuando se estancan, los indicadores suelen revelar temas más profundos. Ahí es cuando aplicamos nuestro trabajo de consultoría.
Ayudamos a los líderes a restaurar la coherencia reforzando el vínculo entre estrategia y las 3-6 capacidades que realmente importan. Al alinear la dirección, capacidades y ejecución—y reforzarlas con una gestión del desempeño enfocada—las organizaciones reducen la fricción, enfocan la inversión, y crean las condiciones para una mejora sostenible en el tiempo.